Este libro ofrece una visión integral y humanizada de la baja visión, entendida como una condición que afecta la autonomía, la inclusión y la calidad de vida. Analiza su impacto desde la salud pública y desarrolla fundamentos clínicos para la atención optométrica, destacando la valoración funcional y las ayudas visuales. Integra perspectivas interdisciplinarias como la terapia ocupacional y el acompañamiento psicológico, orientadas a fortalecer la independencia, la adaptación y la resiliencia. Además, aborda las necesidades específicas de niños, adolescentes, adultos y personas mayores, considerando la inclusión educativa, el envejecimiento, las enfermedades crónicas y el riesgo de aislamiento social. La obra reflexiona sobre la relación entre funcionalidad, bienestar y participación social, proponiendo modelos de atención centrados en la persona y enfocados en construir entornos accesibles, equitativos y comprometidos con mejorar la vida de quienes viven con baja visión.