El Estado Islámico de Libia (ISIS) comenzó a tomar el control de los yacimientos petrolíferos a finales de la primavera de 2014. Desde entonces, el ISIS ha ampliado sus operaciones creando una economía sumergida próspera y poco estructurada, que abarca prácticamente la totalidad de los activos petroleros de Libia. La organización terrorista también ha logrado establecer una extensa red de intermediarios en territorios y países vecinos, con el objetivo de intercambiar crudo por dinero en efectivo y en especie. Tras su extracción, la materia prima se refina ligeramente in situ y, a continuación, una red de cadena de suministro paralela se hace cargo de llevarla al mercado. ¿Existen terminales petroleras en el sureste del mar Mediterráneo utilizadas por el ISIS y su red paralela como puertas de exportación para el crudo de contrabando? Respondemos a esta pregunta recurriendo al indicador sustitutivo de las tarifas de fletamento de petroleros. En primer lugar, examinamos el mapa en busca de terminales de carga de crudo que se encuentren geográficamente dentro de la esfera de control del ISIS o en sus fronteras.