Como reaccionaria una persona normal si, por azares de su profesion, llegase a tener pruebas de una monumental confabulacion entre politicos corruptos, tiburones de las finanzas y distinguidos miembros de la mas exquisita burguesia de su ciudad? El psicologo Marc Viadiu puede que no sea una persona normal, pero el descubrimiento de esta trama de poder, sobornos, cohechos y maldad que no se detiene ante nada y es responsable del asesinato de uno de sus pacientes, lo lleva a una arriesgada determinacion. Se presenta en la apartada y lujosa mansion de uno de los dirigentes de la perversa, "e;honorable sociedad"e; y le expone sus condiciones. Es un pacto que, sabe, "e;ellos"e; no van a aceptar. Ambientada en la Barcelona actual, ciudad que se convierte en fabuloso territorio literario merced a la prosa rotunda, precisa y llena de sutileza de Rafael Martin Masot, La prision de los espejos desentrana con esplendida maestria una intriga compleja y al mismo tiempo colmada de sencillez. Compleja por cuanto lo son aquellos afanes inhumanos del poder, la avaricia y el ansia de supremacia. Sencilla porque, en el fondo, todo se resume en el diabolico juego eterno: ser depredador o victima; vivir o morir. Escrita con infrecuente brillantez y depurado estilo, la novela evoca en algunos de sus memorables capitulos a maestros como Yukio Mishima o Paul Auster, sensacion muy de agradecer en un autor que, desde su radiante juventud, manifiesta un compromiso inequivoco con la literatura es estado puro, el gran arte de narrar sin concesiones a la baratura comercial ni desaliento ante lo dificil de este reto. Es la apuesta, admirable, del escritor mas prometedor de su generacion. Una generacion, todo hay que decirlo, aun no nacida.
¿Cómo reaccionaría una persona normal si, por azares de su profesión, llegase a tener pruebas de una monumental confabulación entre políticos corruptos, tiburones de las finanzas y distinguidos miembros de la más exquisita burguesía de su ciudad? El psicólogo Marc Viadiu puede que no sea una persona normal, pero el descubrimiento de esta trama de poder, sobornos, cohechos y maldad que no se detiene ante nada y es responsable del asesinato de uno de sus pacientes, lo lleva a una arriesgada determinación. Se presenta en la apartada y lujosa mansión de uno de los dirigentes de la perversa, "honorable sociedad" y le expone sus condiciones. Es un pacto que, sabe, "ellos" no van a aceptar. Ambientada en la Barcelona actual, ciudad que se convierte en fabuloso territorio literario merced a la prosa rotunda, precisa y llena de sutileza de Rafael Martín Masot, La prisión de los espejos desentraña con espléndida maestría una intriga compleja y al mismo tiempo colmada de sencillez. Compleja por cuanto lo son aquellos afanes inhumanos del poder, la avaricia y el ansia de supremacía. Sencilla porque, en el fondo, todo se resume en el diabólico juego eterno: ser depredador o víctima; vivir o morir. Escrita con infrecuente brillantez y depurado estilo, la novela evoca en algunos de sus memorables capítulos a maestros como Yukio Mishima o Paul Auster, sensación muy de agradecer en un autor que, desde su radiante juventud, manifiesta un compromiso inequívoco con la literatura es estado puro, el gran arte de narrar sin concesiones a la baratura comercial ni desaliento ante lo difícil de este reto. Es la apuesta, admirable, del escritor más prometedor de su generación. Una generación, todo hay que decirlo, aún no nacida.